20 jun. 2008

Dúo de sangre y fuego


"El Vampiro se pierde en el deseo de la piel y de la sangre.
Le ha visto desde las tinieblas, desnuda y con los signos del placer en la mirada.
Su voz emanaba en gemidos pulsantes y contrarios a la mortalidad...acechaban.

Ese cuerpo sin forma, simplemente late y convulsiona entre las sábanas. Una fiera alada.

Solitarios en la habitación, con la luz desgarrada de la luna y con el viento frío susurrando a través de las ventanas, se acercan las sombras a provocar la perfección del lúgubre tacto.

El Vampiro habla:

Apagado resplandor púrpura, tenues rayos que en tu piel perdidos, de palpitares y
delirios, invadía mi mirar, sensaciones que entre signos, entre el sueño y el esquivo
despertar, nos hicieron humo y nos hicieron no vivos, nos hicieron noche y fulgor
de estrellas, sin palabras en el viento, sin letras en los dedos, sin restricción alguna, fusionemos la inmortalidad sin sentido, vagabundos e infernales formaremos un destino, el tuyo...y el mío...

Rasgando el firmamento fui arrojando, pedazos lánguidos de mi eternidad, desde mis
tinieblas y mis afiladas garras, formé la palabra y te di mil lunas negras y en cada
despertar a la noche, te di mis sangrantes labios , aun sabiendo que eras de la
Soledad, fui dejando un alarido en cada alba, para que soñaras.

Toda una vida siguiendo tu tétrica huella , y hoy estás dispuesta en el fuego de una mullida cama.

Veo la melancólica niebla que cubre tus senos, sonrió y con el dolor guardado, me
dispongo a beber tu alma. En el fondo de mis quebrantos, ya te esperaba; y ahora le
das sentido a los misterios de la negra gloria.

Ahora puedo surcar tus carnes con estos marfiles en los dedos y en las fauces, hoy
estas a la puerta de mi historia, y de mi infinita oscuridad; tan solo respira y dale vida a
tu no vida, y has que la mía explote entre tus piernas.

Arranca este corazón silente de mi alma y hazlo latir entre tus manos; presenta tus colmillos y succiona ésta oscura savia inmaterial y eterna.

“Que aparezca el crepúsculo,
qué se enlacen las armazones óseas
y que los amantes oscuros,
incendien las estrellas.

Y cuando salten chispas de la carne,
cuando el horizonte se haga trizas,
cuando ebullicione y cante la sangre,
los inmortales formarán su infierno-paraíso
y se amaran...aún entre cenizas.”


"Rasos negros entre sedas y encajes del oscuro tálamo,
la piel cadavérica, pálida, fría, que parece mármol,
colmillos que invitan a jugar a esgrima entre los labios,
agujas de marfíl, alfileres tan blancos, tan afilados,
las manos en garras, en uñas desgarrando otras manos,
gargantas visibles, mostrables, palpables al sutíl tacto.

La sedienta ya muestra sus venas intactas y plenas
y el Sin forma inclina su cabeza, su cuello hacia ella,
éxtasis de los dientes que sin piedad la piel agujerean
traspasando las fibras carnales y vanas, llegando a las venas,
y el bebe de ella y ella de el se sacia, y la sangre se mezcla...

El suspiro brota de aquellas gargantas que son degustadas
como aullido de lobo bajo luna llena en noche de niebla,
gemido que indica que la sangre del otro a su sangre llega,
y es tal el placer de beberse inmortales en orgía plena
que más que vampiros sedientos parecen amantes hambrientos.

Del tálamo oscuro entre negras telas, las pieles cadáveres,
las no mortales venas, abren los instintos a las dos fieras,
y entre garras y agujas, pálidos marfiles pareciera que se besan
y en el beso el grito del que no es humano, la no vida amando,
y en amares cuasi animales se beben y a su vez se van encontrando
la pupila vacía en mirada perdida y la boca sangrante en garganta herida,
y la mano fría en la piel de mármol, y emprenden la danza de los inmortales
que les lleva al éxtasis de lo nunca humano, del amor más profundo,
la pasión más intensa, el saberse amante del que sacia tu hambre.

Rojo sangre, rojo arde, rojas llamas, roja dama de sed insaciable
bebiendo y siendo bebida por negro ser de alma negra, inquieta,
cúlmen de negriescarlata escena sobre tálamo de negras sedas."

No hay comentarios: