27 ago. 2008

Agónica inmortalidad...Afrenta vampírica


Cabello al viento, pálida tez, asoma blanca por la ventana,
muralla alta en verde musgo de hiedra añeja en piedra incrustada...

-¡Qué agónica inmortalidad!, ser de las sombras su eterna condenada,
cadena perpetúa a saciar mis desiertas venas con sangrientos escarlatas...

Escala figura que acude en ayuda de la que revela cierta confusión,
vampiro rebelde que siempre da muerte a aquél renegado de su condición...

-¡No clameis más vuestra condena!, que mi plata en filo de espada
fue forjada para acabar con la "inmortal" angustiada.

Se gira la dama, las venas marcadas latentes, pulsantes, ¡enojadas!...

- ¿Cómo osais invadir mis dominos? inmortal de la espada cansada,
¿os creeis dueño acaso de mi No vida, de mi sed, de ...mi alma?

No pronuncia el vampiro palabra, sobre ella en un salto avanza,
capa al aire..y la garra, aferrando con fuerza el filo de plata,
uñas clava la dama en la pálida mano de aquél que la ataca,
muestra en furia marfiles en fauces que sobre el...se clavan,
más aquél sanguinario asesino no doblega su ser a la dama,
se incorpora y en giro maldito despedaza las uñas que agarran,
sangre al aire, gotas en suspenso esparciéndose por la sala,
y en ímpetu de embite salvaje clava en ella...su espada.

-¡Se acabó!, no eres nada, inmortal que de angustia clamabas,
¿para qué de tu condición renegabas?

-No reniego...(susurra)... tan sólo pensaba...

Y he ahí que el desprevenido no vió venir a la inmortal dama,
que más antigua y sabia supo reponerse a la mortal espada,
así ella asiendo con fuerza entre garras desgarradas, ensangrentadas,
saca el filo que quema en su cuerpo y de un golpe, un corazón ensarta,
cae al suelo el "libertador" con su alma de muerte dañada,
manan rojos en hirvientes lavas y en cenizas su ser se apaga...

-Yo que vine a liberar a la dama que de inmortal renegaba...

El murmullo le ahoga en su sangre y su corazón...estalla.

-Ya os dije que no renegaba, que tan solo...pensaba.

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