27 ago. 2008

Devorador de sueños


En el soporífero, nebular
y amargo éxtasis del sudor sanguinolento;
con el negro, hediondo
y vencido artefacto cardíaco en las manos,
espero la llegada de la silueta abnegada
y cruenta a la vez:
La bestia negra,
verdugo de ilusiones
y devorador de sueños.

Desavenido e iracundo
por la inmolación del alma,
busco una garganta,
para dibujarle un tajo
y escuchar el grito
galopante del dolor.

Me gustaría hasta las lágrimas...
traspasarle su mundo con mis garras.

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