24 sept. 2008

Voy por tí....


Ante tanta libertad, suelto un rumor sediento.

A través de los caminos se intuyen pieles como puertas o manzanas desfloradas.
Mi camisa ensangrentada cae al suelo y de súbito aparecen mis alas como sábanas negras e impúdicas contraponiéndose al viento.

Voy por tí...

Equilibraré mi temperatura con la gelidez del ambiente, para pasar inadvertido y que no me toquen tus pensamientos de misericordia.

Asomaré mis espinas en las manos por los resquicios de tus sueños y espantaré la música que nace en tus párpados sellados; solo prevalecerán mis avezuelas trágicas en el velo de tus deseos. No las toques...se derramarían en tus senos y los años que hay en tu carne se colapsarían antes de tiempo.
Iré con mis colmillos a escriturar en tu garganta y tu organismo se hará un estanque viscoso y carmesí.

Mi negrura total encima de tus sueños, de tus pensamientos...y tus muslos arriba, sujetando el tronco de mi alma. Un jadeo se respira en tu muerte.

Has sido mía.
Eres mía.
Mía.
Mi lengua aún se humedece bajo el chorro de tu sangre...mañana serás inmortal.

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