15 oct. 2008

Cuando la muerte llama


Cuando suelto al viento mis pensamientos
regresan como retazos sangrantes del tiempo.
Cuando dejo escapar mis sentimientos
se desgarra el corazón a medida que va muriendo.

Si quiero aferrar mis sueños, abrazarme a ellos, fundirlos en mis recuerdos
se van diluyendo en la letanía en que flotan ahogándome lentamente.
Si quiero gritarle al cielo mi tormento se desmiembra la voz,
las palabras en mi boca se hacen agua y lentamente me asfixian.

Voy dejando escapar gemidos de desaliento que se convierten en alaridos siniestros.
Flagelando mi alma el cansancio y el dolor… van extinguiéndome por dentro.
Dejo que la vida se me escape de las manos transformándome en un espectro.
Dejo que las sombras se apoderen de mi mente y la devoren en desgarrante tortura.

Ya no hay salida de este negro silencio que envuelve todo lo que me rodea,
los fantasmas de un agónico infierno se adueñaron de mi cuerpo.
Deambulo entre desgastadas lápidas hundiéndome en la absoluta nada.
Siento el gélido aire que mis pulmones exhalan… es la muerte que me llama.

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