1 oct. 2008

La pena impuesta


La última cueva del averno
era la utilizada para el infernal castigo.
de aquellos seres que habían osado
desafiar el ordenamiento establecido.

Las paredes de piedra cobraban vida
se alzaban sobre los espectros,
adoptando formas siniestras.

Filosas espadas desgarraban la incorpórea figura
de los fantasmas que padecían la condena.
Sus alaridos atravesaban el infierno
regocijando a los sádicos demonios.

De su esencia nebulosa, manaban sus almas negras,
se disolvían en lagunas sangrientas…

Eternamente estaban encadenados a ese abismo,
donde solo existía el tormento.
Esa era la pena impuesta por no haber sido capaces
de crear un mundo de terror, angustia, oscuridad y muerte.

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