30 nov. 2008

La muerte de un ángel


Se partió en dos el crepúsculo que la albergaba,
crujió en relámpago y cayeron sus alas...
cómo frágiles pétalos sobre losa de olvidos,
en jardín descuidado, musgoso y sombrío.

Alzó los dedos en lamento suplicante,
gimió en silencio, nadie la oía,
se hizo un abrazo al regazo del sauce,
y lloraron juntos hojas...y plumas caídas.

Resonó el trueno en la distancia,
el firmamento se abrió en lágrimas
y en nebulosa vorágine
se quebraron los desnudos cálamos.

Cayó el telón de sus negras pestañas,
ocultó tras él su lúgubre mirada.
Recostó su cuerpo despojado de alas
y dejó desangrar lentamente su alma.

Desgarró las penas a sus venas adheridas,
ahogó su grito en el eco de un profundo abismo,
goteando uno a uno los dolientes fragmentos
que incrustados en su ser forjaban llagas
Bajo el frondoso árbol que su melancolía acunaba,
acarició con sus manos el filo de las desnudas ramas.
Y decidió terminar con el dolor que la asolaba.

Asfixió sus ansias de volar aún sin sus alas,
ahogó en un suspiro el aire que respiraba.
Cerró sus ojos para no ver la daga
que en un solo instante se clavó en su garganta.

Shhh!...el ángel duerme,

Descansa...ya llega el alba,

Silencio...

Un ángel ha muerto.

(Letra de Luna&El Gato escondido)

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