18 dic. 2008

Lápidas sangrantes


Me desgarro en la absoluta soledad.
Se convulsiona mi mente en un laberinto sin salida
y me rebelo al destino que decidió por mí
arrastrarme a esta oscuridad que todo lo envuelve.

Mis sueños se fueron desgranando
en secos pétalos sangrantes
formando un quebradizo lecho para soportar
lo que de mi desgastada ánima aún sobrevivía.

Las heridas del alma supuran la hiel del tormento,
mientras mi cuerpo se derrumba sobre la lápida
que moldeó aquella sonrisa silente
transfigurando su imagen hasta ser solo un rictus amargo.

Empuñando la daga que se incrustó en mi vientre,
en el momento en que el amor me abandonó hiriéndome de muerte.

No hay comentarios: