14 mar. 2009

Soneto en Vampiria


El dictado de las estrellas muertas, nos vio maldecidos,
las sombras y la bruma universal en su etapa inescrutable;
oculto el dolo y la extraña torpeza de una luz despreciable
que nos arrojó a las profundidades de infiernos descreídos.

Llevamos en nuestra aura incandescente la sed que anida
un mundo desgarrado por la ausencia y soledad inimitable;
que en fin, somos fruto prohibido del arcano impenetrable
una raza perdida entre la sangre, la venganza y la no vida.

Andariegos nocturnos y fieles devoradores de sueños olvidados
la simiente que engendra el terror y lo regala a los mortales:
acosando pensamientos, suspiros muertos y cuellos resignados

imponiendo el miedo, la pena y la tragedia en incrédulas yugulares
y en cada incisión el hurto de la sangre y sus destinos malhadados
por gracia del desprecio y la inmisericordia de nosotros...inmortales.

No hay comentarios: