8 ene. 2010

Solicito tal Mordacidad




╬╬ Por qué la tristeza princesa de las sombras?
Acaso no hemos sido olvidados todas las eternidades?
Qué importa que sea el dolor nuestra espina una vez más?

Hemos decapitado interminable y conscientemente tantos suspiros
Y su sangre aún escurre por la comisura de nuestros labios,
Por qué apartarnos del orgullo y caer en la conmiseración?
Que muera la risa y fenezcan todos los crédulos de luz
Si las sombras no son el regazo perfecto para los inmortales.

Y qué son las sombras querida mía, sino el reinado de la soledad
El hogar silente, desgarrado y descolorido de la inmortalidad.
Para qué un lacerante, hipócrita y porfiado recuerdo
Si lo único que cumple es su responsabilidad siniestra.

Brotemos nuevamente salvajes, suprahumanos
Extendamos el portento lacerante de nuestras alas
Y congelemos de pánico cualquier mirada.

Aquí estoy yo, encapotado y embriagado de olvidos
Porque eso hacemos, olvidamos por no dudar, ¿lo olvidas?
No permitas que nuestra faz perversa se pierda en lo mortal
Y deja que arda en los avernos el luto de tu extraña humanidad.

En el medio de todo, las rosas negras… tan muertas
Siguen orlando los ahogos, los engendros de nuestra maldad
Y la temeridad, el lloro, el ruego está enfrente… perder les es natural
Nosotros vamos sin reflejo. ¿Qué viste en tu espejo, que te miente una vez más?
Las púas gélidas son tan hermosas, ¿Porqué las repudias ahora … oscura majestad?
Cuando creas que tus ojos lagrimean, recuerda esto y sin piedad:
No esperes a nadie, que nadie llegará.

Nadie es mi nombre
y soy la parte maldita de tu propia inmortalidad.
No tienes que esperarme,
porque en cada latido muerto de tu alma,
yo vivo …y muero… nada tienes que esperar.


En el piso, la sangre de otra víctima se mezcla con las alas caídas de un cuervo
Y hierve la tierra, sedienta bebe lo que derrocha éste, tu asesino inmaterial
Pero no vi cristales, no vi tus huellas, no vi heridas, no vi tu eco, no vi tus garras…
¿En dónde estás?

¿Qué me sucede ahora?
¿Qué demontre es ésta sensación de cilicio en el vientre, en mis alas, en mis colmillos; en mi malévola, sanguinaria, inicua, infame, vil y cruel alma inmemorial?

Te extraño?
No, no puede ser, esa emoción no me es permitida, un vampiro no puede añorar… no debe evocar… no quiere soñar… no puede… amar.

Diablos.
Demonios.
Diantres

Esto duele tanto, tanto….╬╬

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