8 ene. 2010

Vampiro incongruente




Inclemente incertidumbre por odiar tanto y tanto,
fatal angustia la mía de vivir muriendo,
y no ser capaz de emanciparme de tan cruel tormento.



Esta es la razón maestra de no tener ni alma, ni un destino
de saber que invisible pasarás por todos los tiempos
y no sufrirán por ti ni las sombras, ni siquiera el viento
y que nadie, nunca nadie, te esperará al final del camino.



Así se escribe en la nada, tan melancólica destemplanza
la del hombre que vino a ser vampiro,
cuando vampiro ya era por delirio
y no supo, en sus garras y colmillos tomar plena confianza.

Oh! Que nunca fue tan fiero,
que no aprendió a infundir miedo,
no mantuvo la salvaje gracia con que nació tunante
Y lo único destacable en él, es su espíritu de amante.

Amante, aunque no era su encomienda, ni obligación
las tinieblas le encargaron vengar la afrenta del sol
y nuestro personaje todo, absolutamente todo lo olvido.
Entre tantas cosas, olvido que lo suyo no, no era un corazón.

Y luego de aquella tan extraña vocación y aprendido sentimentalismo
El vampiro se convirtió en el único inmortal capaz de amar
Lo malo de la historia, es que nunca nadie, jamás sintió por él lo mismo.





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