8 abr. 2010

El espantapájaros


El hombre estaba solo
dentro de su propio corazón.

El hombre era el alimento
del ludibrio, la soledad y la fosca bruma.

Milpa noctívaga. Maná para los cuervos.
Eso era el hombre del autorretrato,
un novo Dorian de Wilde en labrantío:
Espantapájaros en involución.

Cuando el cielo sangra y lo tachonan negras nubes;
no siempre se trata de cirrus, cúmulos, nimbus o estratos;
son pájaros del infierno, grajos prietos en el aire
acechando al hombre más solitario del mundo...

Aguaitándolo para destrozarlo en un siniestro abrazo… y jurándole a la postre fidelidad.

El espantapájaros no espanta a nadie.
El espantajo es hermano de las tinieblas
y de los cuervos protector.

El espantapájaros sigue solo,
solo y muy a gusto dentro de su propio corazón.

3 comentarios:

LA VAMPIREZA dijo...

como siempre un placer pasar por vuestra pagina y encontrarme con exquisitos escritos.besos sangrientos desde LAS LLAMAS DEL INFIERNO...

goth gatita dijo...

Saludos desde las profundas tinieblas que anegan mi interior, cuervo. Me encantó el modo y la intensidad de cada palabra oscura que has escrito. Me encantó el espantapájaros que has describido.
Te dejo aquí mi hermoso, oscuro, sangriento y lujurioso mundo: http://persefonemaldita.blogspot.com.
También me encantó tus otras poesías llenas de lujuria.

El Cuervo y su extraño mundo dijo...

Gracias Vampireza por tu gentil compañía. Recibe un beso purulento a donde sea que te encuentres.

Gracias Gatita Gótica. Veo que eres peninsular como la dueña de este blog. Eso me da mucho gusto.

Visitaremos tus espacios sin duda alguna.