2 jun. 2010

Porque la no vida nos engendra dudas que ascienden desde las tinieblas…




Puedes dubitar sobre la sal o la donosura,
Sobre murmullos con pasos de cancerbero
Sobre la penuria lacrimosa o gemebunda
Sobre la marcha que esconde tus pisadas
Sobre tus sombras,
sobre tu sangre,
sobre tus alas.

Puedes preguntar por tus murallas desahuciadas,
Identificar los trozos caliginosos que no te aguaitan
Puedes traquetear interrogantes de solitud denodada
Y reconocerte inmersa en horizontes que aparentan
Ser un vestigio medioeval brunetizado y oleaginoso
Y su atavío no pasa de ser cursilinezco tul esplendoroso.


No matarás fue el mandato para los mortales.
Y aunque tus raíces llevan de esa sangre defectuosa
Recuerda que un símbolo pionero de Vampiria
Te regaló esencia primigenia
Y con ello lavó tu pecado
Tan acre y antiguo.

Tú quieres, debes y puedes matar cualquier cosa
Incluidos esos lacónicos e indecorosos suspiros.

Para eso fuiste convertida,
Eres vampiro de raza pura,
No absurda mariposa.

No le defraudes con tus catarsis reiterativas
entre conmiseración, notas contradictorias
y tus tristes, deleznables glosas rosas.


A mí mátame, que me hace más fuerte
Más poderoso.

Tu odio es mi sustento.
Cualquier mal que me desees
Lo agradezco con el terror en tu mirada,
La consternación en tus pensamientos
Y con mis colmillos entre tus labios.